sábado, 27 de marzo de 2010

no habrá quién nos calle... y feliz día del teatro

Hace un par de meses en mi país se desató un conflicto entre el gobierno y diario El Telégrafo, primer medio impreso estatal, a propósito de que el director de este medio de comunicación -Rubén Montoya- se negara a que en las instalaciones del periódico se imprima un diario pro-gobierno. Aunque aparentemente en un primer momento se respetase tal decisión y las mareas bajaran, el jueves último, en la noche, Montoya recibió la noticia (llegando de vacaciones) de su despido, por parte del directorio del diario.
La razón fue clara. El canal de televisión, Ecuavisa -larga historia para desarrollar aquí, pero cuyos dueños tienen las manos metidas en este rollo también- lo dio a conocer: "Ejecutivos de El Telégrafo confirmaron la destitución de Montoya por cuestionar y oponerse a la creación de un nuevo medio oficial de corte popular concebido con el presupuesta e infraestructura de El Telégrafo".
No hay vueltas que darle, esto es censura. Creí en el "país de las maravillas" al que apuntaba el nuevo Gobierno, por eso acepté trabajar en El Telégrafo cuando me propusieron ser la editora de cultura (fue mi último trabajo en Ecuador, antes de mi aventura europea). Creí que el Proyecto de Estado, el de la "Revolución Ciudadana", apoyaría esta iniciativa independiente de tratar de construir una opinión pública libre.
Fue complejo, cometimos muchos errores en el camino, pero tratamos de hacer un diario limpio, diferente, comprometido. Mientras estuve ahí, no sentí presiones y hasta dije que no creía que pasaría alguna vez. Trabajé antes en otros medios, aprendí muchísimas cosas, pero jamás como en El Telégrafo, sentí tan clara la certeza de estar colaborando con una propuesta diferente.
Con esta noticia del despido de Rubén Montoya (quien sé que ha cometido errores también, pero que es incorruptible), me surgen infinitas preguntas sobre este aparente proceso de cambio que vive el país, sobre su efectividad. Y no hallo respuesta alguna que me permita seguir creyendo en que la diferencia aquí es posible.
Hoy El Universo publica que el directorio lo ha despedido por el “mal manejo comercial y las pérdidas registradas por el periódico", y entonces pienso en si eso fue culpa de Montoya solamente (cabe señalar que además de Director era el Editor general del diario) y en cuáles debieron ser las estrategias que debía tomarse para que el diario venda, cuando llevaba el estigma de ser del "gobierno" (así como el gobierno no parece conocer las diferencias entre gobierno y estado, el pueblo mete todo en la misma olla, también), era atacado de mil formas por los otros medios y estaba todavía en pañales (en el 2008 fue lanzado el nuevo diario)... Y me pregunto también si esos no son pretextos, cuando asimiso se comunica que en junio ya saldrá el pasquín aquel.
R.M deja una carta pública, de la que reproduzco un par de párrafos:
"La razón de mi salida obedece a mi postura, respetuosa pero discordante con el Gobierno, gestor de los medios públicos, pero no su dueño. Me voy por cómo pienso y actúo; escudar en otras ‘razones’ mi despido sería hipócrita e indigno.
Hemos intentado, y me refiero a un gran equipo de trabajo, levantar un proyecto que consideramos congruente con el fortalecimiento de la democracia que genera esta nueva época. Lo hemos hecho convencidos de la necesidad, más bien de la urgencia, de contar con medios que respondan a intereses que no sean los del mercado o de los grupos de poder (...)".
Hoy que es el día del Teatro, esta noticia me hace pensar en mi primera formación, la de comunicadora, y en la gratitud que le tengo al teatro por permitirme explorarme y explorar la vida desde otra perspectiva. es una maravilla saber que hay un territorio para la poesía, la reinvención, la exhuberancia y el encantamiento, la comunicación en su más amplio sentido, cuando se miran estas atrocidades. otra realidad es posible, lo creo y lo celebro.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

querida maga (por qué ya no estás firmando como tal? tiene que ver con este lío con el telégrafo? que quieres dar tu nombre?), es una pena que no estés por acá para que salgamos a hacer la revuelta, que nos tomemos las instalaciones del periódico estaría bueno, no lo crees? me gusta que estés en tu sueño teatral sin dejar de lado la primera trinchera. tú eres unas de mis periodistas más amadas y respetadas. escríbeme de vez en cuando, se te extraña en killcity.

JS.M

BLUEKITTY dijo...

Nunca hay que pasarse al bando de "los que no creemos en que es posible"... siempre hay que creer para que cosas sucedan. Todo puede cambiar, pero siempre hay que arremangarse las mangas y salir a luchar. De momento nos toca seguir creyendo en la democracia y mejorarla desde donde nos toque hasta que sea algo mejor...o que algo mejor y nuevo salga ;)

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