martes 9 de noviembre de 2010

la suerte

el ser pequeñito no es nada. chirriante almita informe, mejor te sacamos de ahí, si solo eres corazón (habrá paticas, manitos?) qué es un corazón. no es nada. nada.
estás con las piernas abiertas y escuchas, luego de que te metieron esa especie de micrófono entre las entrañas, que algo late, suavecito.

-apágalo-

estiércol.
te sacan como a un pedazo de estiércol atorado en el intestino.
niñito, impides el flujo, el paso, la continuación normal, es mejor sacarte de ahí, para que ellos caminen relajados.
niñito, corazón de nada. tienes un padre que no quiere ser padre.
niñito, corazón de nadie. una madre no es una madre cuando no asume serlo.
hubiera sido mejor, que al primer grito, hubieses elegido irte por la sombrita,
por las sombritas
lo mejor hubiera sido que no escucharas cuando la voz de él te llamaba hacia este lado,
si lo único que quería es verte llegar y ni estirarte la mano. la única mano que viste fue la del médico, el bisturí.

pero no, no te preocupes, si no vio nada. eso no era un niño, un ser,
no era nada más que un corazón latiendo.
no tenía ojos ni cerebro ni nada.
qué es un almita, cosa abstracta. sí, tú lo sabes. boberías de la tradición judeocrisitiana.

ahora otra quiere escupir la vida y no te puedes negar de nuevo.
ahí estás, papi, esperando latido nuevo
el niño encorvadito nacerá
viscoso el pequeño
verá la luz
y tú muerto de ganas
muerto de vida pura
ansioso de conocerle las manitos,
las paticas

recordaras entre sueños al otro latiendo, en la espiral sin término.
a ver si un día logra entender
por qué cuernos lo llamaste tanto
lo invocaste mientras su madre jadeaba entre placer y espanto
y cuando decidió venir
dijiste,no, no este no es tu tiempo.

hueco.

1 comentarios:

amanda dijo...

aaayyy, maga... no digas estas cosas... hay tantos motivos para una cosa y para la otra...
y justo lo leo ahora, ¿sabes que voy a ser tita?
y estoy tan sensible a la maternidad...

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